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Aljaranda 66 (2007) 41-42 En memoria de Jesús Terán Gil Wenceslao Segura González Hace
muchos años que Jesús Terán Gil se convirtió en el cronista de Tarifa por
excelencia. Supo continuar la labor de investigación histórica que comenzara
su padre Francisco Terán Fernández. Su prodigiosa memoria, junto a un
completísimo archivo personal, le permitieron narrar
de una forma singular la historia tarifeña en artículos, conferencias y
libros. Jesús
Terán llegó al mundo de la investigación histórica por un doble camino: por
la admiración que sintiera hacia su padre –quien fuera Cronista Oficial de
Tarifa desde al año 1946 hasta su fallecimiento en 1984– y por el amor que
sin disimulo sentía por Tarifa, su ciudad natal. Estaba
dotado de una innata curiosidad,
principal cualidad de un investigador, que le hacía interesarse por
todo lo que había ocurrido y ocurría en Tarifa. Esto explica su pasión por
guardar todo documento que cayera en sus manos. Heredó un magnífico archivo
histórico, que aumentó considerablemente y que tuvo a disposición de otros
historiadores tarifeños. Como
buen cronista, Jesús Terán tuvo la constancia de anotar diariamente lo más
destacado que pasaba cada día en Tarifa. Hizo miles de fotografías de lugares
singulares de la ciudad, especialmente de aquellos edificios que iban a ser
demolidos o modificados. Coleccionaba una variada documentación impresa sobre
Tarifa. En fín, en su archivo –que al extraño le
parecía un caos pero donde Jesús encontraba rápidamente lo que buscaba– logró
reunir una variada información que supo manejar hábilmente para desarrollar
sus trabajos de investigación. Jesús
Terán estaba dotado de una memoria increíble. Recordaba fechas, nombres y
acontecimientos muy fielmente. Conocía como nadie a los tarifeños
y sus familias, tanto los de ahora como los que conoció cuando era sólo un
niño. Era admirable escucharle responder con tanta seguridad cuando se le
preguntaba sobre algún dato o personaje de nuestra historia reciente. En
el bagaje de Jesús Terán no sólo se encuentran sus estudios históricos, sino
también el interés y el apoyo que siempre dio a los movimientos culturales de
Tarifa. Fue corresponsal del Diario de Cádiz y de Radio Algeciras y
primer director de informativos de Radio Tarifa. Su prolongada permancia en el periodismo fue reconocida por la Cadena
SER cuando en el año 1999 le otorgó la "Uva de la SER" de
Periodismo. Colaboró
con las revistas y periódicos que se han ido publicando en Tarifa. Fue
colaborador habitual de la revista Baelo y
de Tarifa, la Voz de un Pueblo, y hasta el día de su fallecimiento fue
redactor en el periódico El Duende, donde ha dejado escrito suculentos
artículos históricos y magistrales crónicas taurinas. Terán
Gil sintió pasión por el teatro. Participó activamente en el grupo teatral La
Luna dirigido por su mujer Mercedes Reyes. Su actuación más meritoria
correspondió al papel de Guzmán el Bueno, que protagonizó en la película que,
sobre la gesta del héroe leonés, se realizó con motivo del séptimo centenario
de aquel episodio histórico. Fue
un consumado pregonero, género donde se sentía cómodo, porque le permitía
explotar sus facultades: conocimientos históricos y capacidad interpretativa,
sazonados con una voz grave y solemne que magnificaba sus palabras. Pregonó
la feria, el carnaval, la Semana Santa; a su cargo estuvieron los primeros
pregones del costalero, del capataz y el de la Policía Local. Con igual
mérito daba las conferencias. Siempre documentadas y amenas, entre ellas
destacan las de temas religiosos, como las que diera sobre la exaltación de
la saeta, o las dedicadas al Cristo de la Salud, del Nazareno, de Nuestra
Señora de Dios y del Rosario o sobre la Virgen de la Luz. Jesús
Terán tuvo una fecunda relación con el Ayuntamiento tarifeño. Formó parte de
dos memorables comisiones municipales que dejaron una impronta en la
población: las que se constituyeron para celebrar los
séptimos centenarios de la toma de Tarifa por Sancho IV el Bravo y de
la gesta de Guzmán el Bueno. Desde
su fundación en el año 1991 formó parte del consejo de redacción de la revista
de estudios tarifeños Aljaranda,
donde publicó con frecuencia y de la que fue director hasta hace unos meses
que dimitió por razones de salud. Fue miembro del Servicio de Publicaciones
del Ayuntamiento y desde mayo del año 2005 era Cronista Oficial de Tarifa. Jesús
Terán fue un historiador de la vieja estirpe. Siempre rehusó dar el
tratamiento rigorista y academicista que hoy domina –tal vez por moda– en los
estudios históricos. Sus escritos son más vitales, le gustaba centrarse en
las personas, realzaba acontecimientos, que sin ser de magnitud histórica,
transmitían al lector la esencia de la época que narraba. Nunca estuvo el
rigor ausente de sus artículos, a los que gustaba adornar con multitud de
fechas, nombres y curiosidades. Terán
no centró su investigación ni en una época histórica ni en una temática
determinada. Escribió biografías y sobre personajes populares, investigó en
la historia medieval y moderna. Numerosas son sus contribuciones a la
historia contemporánea. Son frecuentes sus artículos sobre patrimonio
histórico. Realizó significativas aportaciones sobre la historia de nuestras
imágenes religiosas. Pero
la obra cumbre de investigación de Jesús Terán es indudablemente el libro Nuestra
Señora de la Luz. La Patrona más meridional de Europa. Esta obra fue el
fruto de un largo trabajo que duró toda una vida de esfuerzo recopilando
información. Los dos tomos que lo componen representan un cúmulo inmenso de
datos. Entre sus páginas se encuentra todo lo que se conoce sobre la patrona
tarifeña. Terán Gil
recibió numerosos premios, entre ellos destacar: el premio "Tarifa, la
Voz de un Pueblo" concedido por su trayectoria cultural; el prestigioso
premio de Investigación de Temas Tarifeños
concedido por el Ayuntamiento de Tarifa; el premio "Viento del Sur"
otorgado por el Centro Cultural Agustín Segura por su correcta pronunciación
andaluza y hace unos meses la Hermandad de la Oración del Huerto le entregó el primer "Olivo de
Plata" por su apoyo y dedicación a nuestra Semana Santa y nuestras cofradías.
Participó activamente en la Semana Santa, siendo capataz del paso de la
Virgen de los Dolores y secretario de la Hermandad de la Virgen de la Paz.
Perteneció a las juntas directivas de varias asociaciones, como fueron el
Casino Tarifeño y la asociación de defensa del patrimonio cultural Mellaria. |