Un paraiso natural
El término municipal de Tarifa está afectado por dos parques naturales, un paraje natural y un monumento natural.
En el Parque Natural los Alcornocales se agrupa un complejo de sierras donde se desarrolla, en excelente estado de conservación, el mayor alcornocal de la Península Ibérica y uno de los más importantes del mundo. El atractivo natural de este Parque no finaliza aquí, ya que acoge unos bosques galerías excepcionales, capaces de transportarnos a regiones subtropicales ausentes en la actualidad del continente europeo, al estar formados por especies típicas de estos ambientes que han encontrado en este lugar un refugio adecuado para desarrollarse. Se localizan en los denominados «canutos», valles profundos y estrechos excavados por los ríos.
Las 167.767 ha. que ocupa el Parque están situadas entre las provincias de Cádiz y Málaga, y forman una franja que conduce desde el interior de las estribaciones de las sierras gaditanas hasta las doradas playas de Tarifa.
Estas sierras presentan gran riqueza en rapaces contabilizando hasta un total de 18 especies. Las mejor adaptadas a este tipo de bosque son las águilas calzadas, culebreras y ratoneras, azores, gavilanes y cárabos.
Las monterías suponen uno de los principales recursos económicos del espacio. Entre las piezas de caza se halla el corzo que encuentra en estas tierras su distribución más meridional, el ciervo ha sido reintroducido recientemente, así como el gamo y la cabra montés.
La diversidad de este Parque, sus paisajes y sus tradiciones más arraigadas, entre las que destaca el descorche del alcornoque, hacen de este entorno natural una visita obligada de todo el que esté en sus proximidades. Más...

El Parque Natural del Estrecho se encuentra en el extremo sur de la Península Ibérica y protege el espacio marítimo-terrestre del litoral desde la Ensenada de Getares (Algeciras) hasta el Cabo de Gracia (Tarifa). Las costas del parque están bañadas por dos mares, en el este por el Mar Mediterráneo y en el oeste por el Océano Atlántico. El Estrecho de Gibraltar, que une estos mares y que separa Europa de África, es lugar de paso de aves migratorias y mamíferos marinos. La distancia mínima entre los dos continentes es de sólo 14 km y desde tiempos prehistóricos este paso es también una vía migratoria de hombres.
Este espacio protegido es el parque natural más meridional del continente europeo y une valores ecológicos, paisajísticos, históricos y culturales de características singulares. La unión de dos mares convierte el medio marino en un enclave privilegiado que alberga una biodiversidad excepcional de extraordinario interés. El clima de la zona se distingue por temperaturas muy suaves y una estación seca con ausencia total de lluvias. En su seno se encuentran el Paraje Natural de la Playa de Los Lances y el monumento natural de la Duna de Bolonia. Más...